Sunday, January 31, 2016

VENECIA - Nuestra propuesta teatral.



Palabra y Tono

Para esta puesta en escena quisimos resaltar la comicidad en las acciones de los personajes y uno de los factores reflejados en los diálogos que nos llamó más la atención, ya que podría parecer algo inesperado en una obra con cuatro prostitutas y un pervertido pero fiel cliente como protagonistas, ese factor fue el amor.
Nos pareció interesante resaltar que personajes que se dedican a un oficio totalmente vacío de amor, encuentran su dosis de afecto en el cariño que se tienen unas a otras.
El elenco de Venecia esta compuesto, como ya dijimos, por cuatro prostitutas. Cuatro prostitutas que gracias a diferentes experiencias pasadas, mayormente destructivas y deprimentes, terminaron eligiendo aquel mencionado estilo de vida. Lo más común es pensar que Chela, Tamara y Rita actuarían de manera egoísta y poco interesada, pero a medida que avanza la obra se logra apreciar el cambio de actitud que se genera cuando estas tres colegas tienen un objetivo en común, un objetivo en común que tendrá como resultado la felicidad de una persona, que aunque lo quieran negar, se ha convertido en una figura maternal y cuidadora desde que les dio trabajo en "La Casa de Plaser" La Gringa. Las tres protagonistas se valen de su poco nivel de inteligencia (de lo cual nos valimos para poner en acción muchos de los chistes) y de Cheo, su fiel cliente, para encontrar la manera de hacer "realidad" el sueño de La Gringa. 
Al final vemos como se logra una purificación muy interesante del amor; La Gringa deja atrás todo lo mundano para arrepentirse de su error y reunirse con Don Giacomo, y las tres prostitutas hacen a un lado sus desordenes personales para expresar el cariño que le tienen a su figura materna y lograr cumplir su mayor deseo.



Mímica y Proxemia

Para la realización de esta pieza, se buscó que los actores actuarán según características un poco antinaturales con el fin de remarcar uno de los mensajes de la obra: lo fatuo y farsesco que puede resultar la vida cuando solo se persiguen las ilusiones básicas. Se buscó que los personajes actuarán de la siguiente manera:
Cheo: Su comportamiento estaba guiado por la compulsivo dad y por la búsqueda constante de satisfacción sexual. Se le pidió al actor que se moviera siempre como si su miembro estuviera en necesidad y excitación y el único modo de calmar esto era con la cercanía con las prostitutas. Sus movimientos eran grotescos y melosos. Su palabra y su tacto debían ser como una melaza en la que quedarán pegadas las prostitutas.
Támara: Se quiso representar con ella a aquellas personas que vivieron intensamente en su juventud pero que se quedaron sin ilusiones para su vejez. Para representar esto, se le pidió a la actriz que sus movimientos fueran taciturnos y pesados. Que llevará un andar pausado como si ya no importara la rapidez y el esfuerzo de cada movimiento. Se ilustró a la actriz diciéndole que le buscara un aura al personaje de abstracción y tranquilidad.
Rita: Este personaje buscaba representar a aquellas personas que sólo viven en función de la competencia con otros. Se trata de aquellas personas que sólo son felices en función de la atención que le dan los demás. Siguiendo este fin se le indicó a la actriz que actuara siempre como si tuviera alguien en frente que tuviera que impresionar. Se arreglaba constantemente y se movía de forma sugerente para que Cheo  se embelesara con ella siempre.
Chela: Era la prostituta más joven y representaba a aquellas personas que en su juventud, por "vivir el momento", no buscan ningún otro tipo de ilusión mayor que no sea el de pasarla bien. Para eso, se le pidió a la actriz que actuara como si fuese un poco boba y desenfadada. Hacía exageradas reacciones ante lo que se le decía y se movían con un andar como si nada le importara. Se utilizó para ella referentes como Britney Spears en el vídeo de "oops I did it again". También se le indicó que actuara como si fuese todavía una adolescente que juega a ser grande.
La Gringa: La Madame del burdel. Representaba a aquellas personas que luego de llevar toda una vida satisfaciendo deseos mundanos, en la vejez buscan la realización de ilusiones más grandes que en el caso de ella es el reencuentro con el amor de la juventud. Se buscó que este personaje diera asco, para mostrar cómo si solo se satisfacen los impulsos banales la persona en sí se destruye, para ello se le pidió a la actriz que hablara con una voz ronca y carrasposa como de lagarto. Su postura debía ser encorvada y torpe como la de un topo que sale a la luz y su gestual debía ser como la de una gorila excitada. Con estos elementos salvajes se buscó que este personaje diera la máxima sensación de algo grotesco y casi pútrido. Al este personaje estar ciego, debía estar sosteniéndose  continuamente en un bastón o en otros personajes para moverse.


Al final de la pieza, cuando la Gringa muere luego de realizar su sueño, se hace un contraste con lo mostrado anteriormente ya que se les pidió a los actores que cuando lloraran la muerte de la Gringa lo hicieran del modo más natural y humano posible acabando así con la farsa. Esto se refuerza cuando salen el espíritu de Don Giacomo y el espíritu de la Gringa en su juventud, quienes se mueven con total naturalidad sin matices forzados, con el fin de mostrar que las ilusiones más grandes son puras en esencia y no están cargadas de aspectos mundanos. Son etéreas y solo propias de una humanidad no disfrazada

Escenografía e Iluminación

Nuestra obra se llevó a cabo en las instalaciones de Teatro UCAB, donde tratamos de transportar a los espectadores al mundo de La Gringa, sacando provecho de elementos simples que con el uso de la imaginación pasaban a ser de gran utilidad para representar todo lo que quisimos mostrar. Inicialmente estos elementos se colocaron de forma semicircular, creando una forma de trapecio que va en armonía con la mímica y proxemia de los personajes. Los elementos ubicados hacia el proscenio son una mesa con un teclado y su respectiva silla a la derecha, en la cual Cheo toca y al son de un baile por las chicas, se marca el tono jocoso que se mantendrá a lo largo de la obra. De lado izquierdo están ubicados dos cubos en forma de mesa con botellas, revistas y cervezas, junto a dos sillas recrean el bar del prostíbulo en donde suelen interactuar Cheo y Tamara a lo largo del primer acto. Más cercanos al ciclorama se encuentran a la derecha, dos bases cuadradas que junto a unos cojines crean a la perfección la forma de un diván donde Rita descansa y a la izquierda se encuentra una mesa con el nombre del local ‘’Casa del placer La Gringa’’, que permite ubicar a las personas en contexto y en el segundo acto es utilizada para desplegar un mapa. La sencillez de estos elementos permitieron que pudiésemos jugar con ellos como lo requería la obra, pues hacia el segundo acto se construye un ‘’avión’’ en el centro del escenario, con una de las sillas del bar y una de las bases del diván. Mientras que en el desenlace se representa una góndola en el mismo sitio donde se utilizan las dos bases del diván y uno de los cuadros que se utilizó como parte del bar. En términos de iluminación la obra empieza con una luz cenital en la H, donde Cheo hace su entrada y corre en dirección al escenario principal. Una vez allí se utilizan las luces laterales, la frontal y la de contraluz para que se aprecie todo el escenario donde se desarrolla la obra por primera vez, a medida que transcurre el primer acto se le da protagonismo al personaje de La Gringa con las luces, especialmente en el momento en que cuenta su historia a Chela, con una luz cenital. Luego se utiliza un esquema de luces rojas para acentuar el ambiente de prostíbulo y asociar el lado sensual de la obra, se realiza un juego de luces en el momento en que empiezan a bailar y a armar el avión, así como también se realiza el mismo juego de luces cuando La Gringa está montada en el avión, el cual se ilumina con una luz cenital, con la intención de reflejar la tensión que está sintiendo el personaje y enfocar la atención del espectador en el centro del escenario donde se encuentran todos los personajes. Este mismo recurso es utilizado en el tercer acto cuando se arma la góndola y la historia va llegando a su fin, es importante acotar que una vez que los personajes se bajan del avión y le hacen creer a La Gringa que están en Venecia, se cambia el esquema de luces rojas por luces azules, para que el espectador experimente la transición entre los actos y forme parte del viaje que está viviendo La Gringa. Finalmente, la luz del escenario pierde intensidad y la obra termina donde comenzó, con una luz cenital en la H, que pone la atención en el encuentro entre los espíritus de La Gringa y Don Giacomo. Cerrando así de forma cíclica nuestro montaje.



 Musicalización

La obra fue acompañada musicalmente por dos canciones, un efecto de sonido y un voice off.  La primera canción que utilizamos fue “You can leave your hat on” de Joe Cocker, en versión de piano, mundialmente conocida como un himno del striptease. Aparece por primera vez cuando Cheo toca el piano para que Tamara, Rita y Chela practiquen su baile, luego, como fondo musical mientras arman el avión. Decidimos utilizarla para captar la atención del público, destacar el erotismo del lugar donde se desarrolla la escena (casa del placer “La Gringa”), exaltar la sensualidad de las prostitutas y la obscenidad lascivia de Cheo. 
Posteriormente, utilizamos un efecto de despegue de avión para enfatizar la mentira de que realmente estaban viajando a Venecia.
Una vez que llegan a “Venecia” colocamos la melodía de “O sole mio” de Eduardo di Capua, conocida por sus diversas interpretaciones a bordo de góndolas venecianas. Consideramos que era la canción perfecta para realizar la transición entre el burdel y el aterrizaje en “Venecia”, de esta forma, logramos ambientar las escenas con una canción de tonos típicos italianos, trasmitir al público una sensación de cambio y enfatizar la alegría de la Gringa de haber logrado su sueño.
Finalmente, una vez que Chela encuentra la carta de Don Giacomo, usamos la misma melodía de “O sole mio” con un voice off del contenido de la carta. Al usar la melodía como un recordatorio del sueño cumplido de la Gringa y el voice off como una explicación del porqué el viaje, logramos darle un cierre a la obra.

Vestuario y Maquillaje

El maquillaje desprolijo demostraba la decadencia de los personajes.
La ropa era de color rojo y negro. El rojo demuestra la lujuria, pasión, el red district, la tentación y el pecado. Mientras que el negro demuestra la noche, el trabajo duro y mal visto por la sociedad.
Cheo: Su cabello demuestra suciedad, tiene pelo graso y un peinado que trata de ocultar la calvicie. La vestimenta casual le da un aspecto de informalidad.
La Gringa: el maquillaje demuestra la avanzada edad del personaje, con arrugas en toda la cara. La vestimenta roja demuestra la pasión que tiene este personaje por ir a Venecia, ella cree en el amor. El peinado, los zapatos, el vestido son viejos.

Tamara: es la más vieja de las prostitutas pero aún tiene trabajo por eso ya no usa tacones pero trata de mantener viva su sensualidad usando animal print. Como siente que el burdel es su casa y no su trabajo anda con una bata blanca relajada. Su maquillaje es desprolijo y como costumbre se  pinta los labios de rojo.
Rita: es una prostituta obstinada, usa un vestido negro y un sostén rojo para mostrar sensualidad y atraer clientes sin embargo el único cliente es Cheo. El maquillaje es exagerado, los labios rojos y grandes, las cejas marcadas, largas y los ojos con mucho negro.  

Chela: siendo la prostituta más joven tiene los cachetes rosados, el maquillaje es más limpio. Usa roja reveladora y más moderna. Las mallas dejan que se vea todo su cuerpo. Usa una cola de caballo en el pelo y eso demuestra su jovialidad y sus ganas de trabajar. Los tacones rojos los pusimos imaginándonos a Dorothy de El Mago de Oz. Ella llena de esperanza es la que une a estos personajes en un “viaje”.
Don Giacomo: como nuestro personaje es hombre le pusimos bigote a la actriz que lo interpretó. Usamos iconos italianos como los pantalones caqui, sombrero negro con rojo. Es un personaje formal y ha perdonado a La Gringa. Por eso tiene colores más claros.
La Gringa 2: cuando este personaje muere y baila con Don Giacomo tiene un vestido de tango, como ella en su dialogo con Chela describe. Rojo con volados blancos, llena de amor, jovialidad y energía. Su maquillaje no tiene arrugas, resalta una piel lisa y tersa. Facciones suaves y dulces.




Mímica y Proxemia - Jardín de los Cerezos


Para caracterizar a nuestros personajes usamos el método de Stanislavski, empezando por crear una imagen del mismo, con sus características y rasgos vitales. 
“El arte de interpretar comienza con nuestro toque más tenue y solo necesitamos dos ligerísimos toques para tener un personaje bien acabado”. Así nos dice Stanislavski como recomendación para la formación del personaje, incluirse en la escena y buscar sus emociones. La obra plantea una tragedia familiar, angustia y desesperación es lo que deben transmitirlos personajes, con cierto carácter de rendición, al no poder hacer nada al respecto.
Como propuesta de movimiento, consideramos varios personajes del elenco de Orgullo y Prejuicio de Jane Austen como nuestra principal sugerencia. Utilizaremos a Kitty para interpretar a la hija consentida de Ranevskaya.

Mientras que para Varia, pensamos en Elizabeth, como signo de estabilidad y sencillez.

Es muy importante definir los papeles y conexiones familiares entre cada actor, pues nuestra asociación más aproximada de la situación es compararlos con árboles, están de pie, unos frente a otros mientras todo a su alrededor se destruye, y ellos no puede hacer nada. Poco a poco van cortando sus raíces, y siguen ahí con sus ropas, apariencias y actitudes, ahí parados.


Saturday, January 30, 2016

Canción de Navidad

Del 28 de noviembre al 20 de diciembre del 2015, cada sábado y domingo a las 3 de la tarde ocurría un hecho mágico en el teatro Escena 8 de Caracas. Se trató de la obra “Canción de Navidad”, una pieza dirigida por Virginia Aponte y basada en el clásico de Dickens Christmas Carroll. El montaje requirió el esfuerzo de un grupo de más de 40 personas y fue un punto de convergencia para las agrupaciones Agoteatro y Teatro UCAB en beneficio de la Fundación Medatia.


En la obra se cuenta la historia de Ebenezer Scrooge, un avaro hombre de negocios del siglo XIX, quien por su crueldad, avaricia y hostilidad es visitado por su difunto socio y una serie de espíritus que le enseñan los valores de la Navidad. Nuestro personaje hace un viaje a través de las navidades pasadas, presentes y futuras para luego convertirse en un hombre nuevo, más amable y con deseos de hacer el bien.


Esta pieza es un vivo ejemplo de la confluencia de conceptos de teatro moderno. En ella pueden verse reflejadas ideas de pensadores teatrales modernos tales como Konstantin Stanislavsky y Antonin Artaud. Este último planteó la idea de Teatro de la crueldad claramente visible en esta pieza navideña. La base en la que se inspira este movimiento teatral es la de sorprender e impresionar a los espectadores, mediante el uso de elementos visuales y de situaciones impactantes e inesperadas. Con esto se pretende dejar una huella en el espectador, que la obra lo marque. Para logra esto, en Canción de Navidad se utilizaba la iluminación  y el humo como parte de los recursos visuales para impactar a los espectadores, de modo que se pudieran crear atmósferas que pudieran ser sentidas de forma más cruda. Un ejemplo de ello es en la parte dedicada a las navidades pasadas, la iluminación basada en tonos azules y la gran presencia del humo le hacían sentir al espectador la melancolía y tristeza que le producía al protagonista revivir los errores de su pasado.


Otro elemento que buscó impresionar a la audiencia fue el uso de títeres para algunos personajes secundarios. Estos generaban un choque inicial al espectador, pero se puede deducir que por el aspecto de los muñecos (raros, con rostros desdibujados, casi atemorizantes) la directora de la pieza buscaba resaltar lo triste y lo precario de las vidas. En la parte de la obra dedicada a las navidades futuras, los personajes usabron máscaras que les desdibujan el rostro, haciéndoles parecer más atemorizantes. Esto podemos relacionarlo con Artaud debido a que él proponía que parte de la esencia del ser humano es la crueldad. Es justamente en esta parte de la obra cuando se desdibuja la apariencia fatua de los personajes para mostrar lo crueles que pueden llegar a ser con el protagonista y como esa cualidad guía sus actos.
Con respecto a Stanislavsky, en la pieza pueden verse ejemplo de las enseñanzas del gran director ruso. Stanislavsky propuso un método que sirviera de guía para una formación del actor basada en la profundización psicológica del personaje y la búsqueda de afinidades entre el mundo interior del personaje y aquél del actor. También el gran teórico le dio importancia al ámbito físico del actor, el cual explica en  el trabajo del actor sobre sí mismo en el proceso creador de la encarnación. Expone que además de saber cómo construir un mundo interior para un personaje, también se debe dominar el propio cuerpo. Este control es el que nos permitiría llegar a la espontaneidad y la credibilidad propias de la naturaleza. Esta máxima pudo verse claramente en el personaje principal. El actor que encarnó al señor Scrooge realizó un trabajo vocal y corporal sorprendente. Sus esfuerzos permitieron que trajera a la vida a un hombre mayor avaro y malhumorado. El intérprete adoptó posturas encorvadas y hablaba con una voz bastante ronca propia de un hombre anciano, lo cual le dio credibilidad a la pieza.


Consideramos que la obra constituyó excelente para poner en práctica el método de Stanislasky, ya que el texto le ofrece una oportunidad única al intérprete de Scrooge de construir y recrear el mundo interior de ese personaje ya que la obra se pasea por sus recuerdos, aspiraciones y miedos.


Las agrupaciones que llevaron a cabo la puesta en escena le trajeron gran alegría a los espectadores. Son parte de una masa viviente y dinámica que tiene ya cuarenta años de origen. Constituyen una fuerza teatral que evoca diversos conceptos modernos, con el fin de mostrar en Caracas piezas excelentes que traigan alegría y emoción a los espectadores.


Ensayo por Cristina Soto

Tuesday, December 22, 2015

Asignación respecto a "Gone Girl"

27. Amy Dunne (Rosamund Pike), Gone Girl | 32 Characters We Loved In Film And TV In 2014:

Fuese cuestión de reivindicación femenina o apología de la infinita libertad humana, el portazo de Nora Helmer ciertamente resonó en las conciencias decimonónicas. Tres olas de feminismo después, sigue haciéndonos ruido… ¿Era su matrimonio tan deplorable que abandonarse a un futuro incierto, contemplada la posibilidad de no volver a ver a sus hijos, resultaba la elección más sensata? Nora no ignoraba lo censurada que resultaría su resolución; no obstante, para el tercer acto de Casa de Muñecas, Nora Helmer había emprendido la búsqueda de “la verdad más allá de la tradición, más allá de la definición, más allá de la imagen”. Torvaldo había descartado el asunto del préstamo como un desagradable malentendido, pero Nora ya no podía ignorar aquello que tanto Amy como Laura tuvieron claro desde el principio: la mujer que su esposo amaba nunca existió. Con el disgusto de Torvaldo, Nora cayó en cuenta de que su matrimonio se fundamentaba en su complacencia, en su buena disposición para representar una mujer que su esposo amase. Cuando las máscaras se caen −y las máscaras siempre se caen−, Nora comprende que ya no sabe no pretender, que ha perdido su propia identidad ante una efigie heredada, ni siquiera elegida voluntariamente para sí.

Amy, por el contrario, no tiene problema alguno con pretender, no es autenticidad lo que busca. En cierto modo, toda su vida había sido eso, una representación.  Creciendo, siempre había sido híper consciente de sí misma, de la manera en que se presentaba ante los demás y, asimismo, de cómo los demás se presentaban ante el mundo. Con el tiempo, Amy se enamoró de su reflejo, de su imagen proyectada, su autoconciencia adquirió un tinte narcisista. Dice Amy de su matrimonio que Nick y ella eran felices pretendiendo ser otras personas; sin embargo, “Nick se volvió perezoso. Se convirtió en alguien con quien yo no acordé casarme”, Nick amenazó la vida ideal que Amy había creado y por ello debía morir. Es el mismo caso de Laura, quien no tiene escrúpulos para deshacerse de su marido cuando este ya ha cumplido su rol “de padre y proveedor desgraciadamente necesario”. Amy y Laura, por lo tanto, tienen maneras similares de concebirse a sí mismas y de manipular las apariencias para hacerse con aquello que ellas consideran que les corresponde.



Saturday, November 21, 2015

Sobre la dirección plástica y expresiva de nuestra producción teatral

Dirección expresiva 


En este montaje de la pieza Venecia, se desea comunicar el valor de las ilusiones humanas.
Se muestran tres prostitutas, un músico y una señora mayor, dueña del local donde trabajan los personajes.

El músico representará a aquellas personas movidas por el deseo carnal; las dos prostitutas mayores representarán a aquellas personas que viven sin más ilusiones que las de subsistir; la más joven emulará  la ilusión creyente en que no existen límites para el querer; la señora mayor representará las ilusiones máximas, la busca de realización de los grandes deseos que le dan a la vida humana un sentido de plenitud y trascendencia. Se dirigirá a los actores para que sus gestos, expresiones y movimientos sean guiados por estas máximas.

Para el personaje del músico, se trabajará una voz ronca y una postura corporal con centro en el estómago, movimientos toscos y gestos grotescos.  La mayor de las prostitutas mostrará una actitud fina, movimientos delicados y gráciles; mostrará una actitud señorial e impávida ante los acontecimientos que ocurren en la obra. La prostituta de mediana edad mostrará una actitud peleona, y gran efusividad, intensidad en sus emociones, rudeza y tosquedad. La menor de las prostitutas tendrá un andar muy ligero, se busca que su actitud exprese dulzura y alegría: una voz suave y vibrante, movimientos enérgicos; este personaje reaccionará con espontaneidad y hasta se podría decir que precipitadamente. Para el personaje de la señora mayor se trabajará una voz carrasposa y gastada. Su postura corporal se centrará en el coxis y las rodillas. Su actitud mostrará decisión y presencia. Sus movimientos serán torpes y cortos. La actriz realizará la presentación con los ojos cerrados para evidenciar un rasgo fundamental de este personaje, su ceguera.


En  la obra se planea romper con el esquema de “caja escénica” y los personajes en distintas partes de la pieza se moverán fuera del escenario por las distintas partes que conforman las butacas. Esto se hará con la finalidad de poder separar en la historia distintos espacios y tiempos.

Dirección plástica


La dirección plástica se refiere al uso de los aspectos visuales (color, luz, vestuario, maquillaje, escenografía, etc.), la coordinación de ellos para construir una pieza teatral íntegra. Todos estos elementos deben armonizarse con el signo global, al cual se remite toda la obra.  

Nos proponemos crear la atmósfera de un prostíbulo cuyos días de gloria han quedado atrás. Cronos no perdona y así lo que antes fue rojo y dorado, ahora es rosa y ocre; de lo que fue un local de prestigio solo queda ahora un antro de decorado cursi, demodé.

Más que prostitutas, nuestras protagonistas son, por encima de todo, mujeres. Por lo tanto, queremos dotar a cada una de sensibilidad propia en cuanto al vestuario. Cada una de ellas aborda la vestimenta que implica su trabajo de manera distinta; sin embargo, todas llevan en su vestuario y en su maquillaje el desgaste que conlleva la vida alegre.

Conscientemente nos hemos alejado del enfoque que han tomado las representaciones pasadas de la obra. Nuestras prostitutas no son aquellas que se pasean por el pueblo en chancletas.  

La niña de los colores, metáfora de la vida


La niña de los colores nos demuestra los paradigmas, percepciones y críticas de la sociedad vista desde la inocencia infantil. El grupo de teatro nos trajo una pieza llena de contenidos y colores para representar uno de los rasgos más cosechados en la humanidad: los prejuicios.
La sociedad es una paleta infinita de colores, unos más aceptados que otros, pero todos necesarios. ¿Cómo relacionarse con aquellos más raros? ¿Cómo tratas los matices que evitas toda la vida?...

En un intento por identificar los colores, encontramos en el salón de clases como la contradicción del amarillo, la naturaleza aventurera del verde, la feminidad del rosa, la pasión del rojo y la simpatía del azul se unifican para formar un tono desconocido, el blanco.
Ana es la niña nueva del salón, pero no como cualquiera, es muy distraída, callada y se mantiene inexpresiva, pareciera incluso que no escuchara, es diferente, pues padece de autismo. ¿Pero que será esto? Cada niño opina y crea una imagen distinta de la palabra; unos dicen que es una nacionalidad, otros que es una celebración, la misma forma en que criticamos sin conocer a que nos enfrentamos.

Poco a poco los chicos comienzan a tratar a Ana, pero se dan cuenta de lo complicado que es, ella no reacciona de la misma manera, tampoco entiende los juegos. Parece que todos están en un mismo mundo creativo, cada uno tiene un color que demuestra la esencia de su personalidad, mientras que Ana está en blanco…

El blanco no es un matiz, es luz. Es la unión de todos los colores a través del prisma. El instante en que sus compañeros encuentran su reflejo en Ana, y ella los hace sentir entendidos entregándole un creyón a cada uno. De esa forma los colores transmiten el mensaje de la obra, como los prejuicios.

Vuelvo a la pregunta, ¿Cómo relacionarse con aquellos colores más raros?, No sabemos que depara el destino, ni a quienes conoceremos, pero debemos entender que reflejamos miles de tonalidades, donde seguramente encontraremos un punto en común fuera de críticas.
Somos como los niños que sin pensar juzgamos, pero adultos que sabemos cómo herimos. Citando a Rubén Darío; 
“Gentes que llaman sensatas
son otros tantos zorzales,
cuando encuentran pavos reales
sólo les miran las patas.”




Ensayo: Cristina Finocchio

Saturday, October 24, 2015

Dos Antígonas

¿Por qué muere Antígona? 

Como Steiner bien escribió: “la Antígona de Sófocles dramatiza la urdimbre de lo íntimo y lo público, de la existencia privada y de la existencia histórica”. La heroína de Sófocles enamoró a generaciones de románticos, quienes se identificaron con la lucha de la joven contra la razón de Estado deshumanizante. En tal conflicto nadie puede ganar, tanto Creonte como Antígona poseen razones de peso: es indiscutible la necesidad de leyes, así como el hecho de que estas no siempre resultarán convenientes; sin embargo, existe un límite para aquello que pueden imponer las instituciones y los dictados del Estado nunca deben impedir aquello que como seres humanos nos debemos los unos a los otros (una sepultura digna, por ejemplo). Parafraseando las líneas finales de la obra Dejadme la esperanza: no puede ser justa una ley que conduzca al suicidio. La diatriba de Estado contra individuo, ley humana contra ley divina, inserta en el mecanismo de la tragedia, finaliza predeciblemente con la desgracia de todos los involucrados.

Mientras que la Antígona de Sófocles muere mártir, quedan mucho menos claros los motivos de aquella que escribiera Anouilh veintiún siglos más tarde. No se trata de una Antígona caída en desgracia; por el contrario, la vida de Antígona parece haber resultado tan bien como pudo haber sido luego de la muerte de Edipo. Ni por un segundo se duda del afecto sincero que le profesan su nana, su hermana Ismena, su prometido Hemón… Hasta se puede intuir un cierto cariño por parte de su tío Creonte, quien muestra hacia  ella una indulgencia que no es posible observar en su trato con ningún otro personaje. Tampoco le mueve el amor hacia Polinices, el hermano que apenas conoció, que pereció por su propia perfidia y cuyo cadáver, descubre, probablemente no sea aquel por el cual sacrifica su futuro.

Por lo tanto, cuando todo insta a Antígona a vivir ¿por qué resuelve Antígona morir? ¿Es Antígona simplemente una caprichosa o una excéntrica?

El propio Creonte articula nuestras dudas. Él mismo se ha colocado en el lugar que le ha tocado, ha tomado el caballo por la brida, la vida, la patria: “Para decir que sí, hay que sudar y arremangarse, tomar la vida con las manos y meterse en ella hasta los codos, Es fácil decir que no, aunque haya que morir. Basta con no moverse y esperar. Esperar para vivir, esperar hasta para que lo maten a uno. Es demasiado cobarde”. “Uno toma el timón, se yergue frente a la montaña de agua, grita una orden y dispara al montón, al primero que dé un paso, ¡al montón!… Era quizás aquel que te había dado fuego, sonriendo, la víspera. Ya no tiene nombre. Y tú tampoco tienes nombre, aferrado a la caña del timón. Solo el barco tiene nombre y la tempestad”.

Antígona, por otro lado, no está dispuesta a perder su nombre. Se identifica con “la pequeña Antígona”, con el mundo de la niñez. La niñez es caprichosa, es excéntrica, es “inmediatez sensorial que es la inocencia del intelecto”. Este estadio infantil se le antoja a Antígona como el único de la existencia auténtica. Antígona no quiere comprender, no quiere aprender a decir que sí, no está dispuesta a contentarse con la mediocridad, con la vida que no necesariamente se nos presenta como nos gustaría. Ella cuestiona la clase de felicidad que le ofrece el futuro, la vida adulta: “¿Qué será mi felicidad? ¿En qué mujer feliz se convertirá la pequeña Antígona? ¿Qué mezquindades tendrá que hacer día a día, para arrancar con los dientes su pedacito de felicidad? Dígame, ¿a quién deberá mentir? ¿A quién sonreír? ¿A quién venderse? ¿A quién deberá dejar morir apartando la mirada?”

Antígona también se angustia por la pérdida de su amado. Creonte le coloca delante a Antígona la perspectiva de la felicidad conyugal, el amor de su prometido, y esta afirma que, a pesar de que su afecto es sincero, “… si la vida, la felicidad de que usted habla han de pasar con él con su desgaste, si Hemón no ha de palidecer cuando yo palidezca, si no ha de creerme muerta cuando tardo cinco minutos… si ha de convertirse a mi lado en el señor Hemón, si ha de aprender a decir que sí él también, entonces ya no amo a Hemón”.

Creonte y Antígona han adoptado posiciones opuestas ante la vida. Estas dos fuerzas, estas dos voluntades de poder perfectas han decidido llevar hasta las últimas consecuencias el papel que les ha tocado representar y en la tragedia esto “afecta a una multiplicidad de terceros a los que nunca (se mirará) a la cara, a quienes no (se hallará) en el rostro de Dios y de los cuales Dios no puede responder”. La tragedia como principio motor toma el lugar de un Dios castigador, que aniquila toda hybris a su paso.

Conservando el nombre de Polinices, Antígona conserva su propio nombre. Preservando el nombre, preserva el recuerdo, el de Polinices y el propio, la cola de la lagartija, las memorias del pasado que anclan el presente. La preservación de la identidad en un marco donde lo social o lo político irrumpe, e interrumpe, la vida privada es el la cuestión que une a Antígona, John Proctor, Adela y las carmelitas. Los personajes solo pueden salvarse a costa de sí mismos y este es un precio que no están dispuestos a pagar.

Ensayo por Laura Soler.

Una de las experiencias que vivimos como grupo esta semana fue asistir a la obra ''Dejarme la Esperanza'' de Teatro UCAB. Este montaje nos permitió adentrarnos de lleno en el género de la tragedia y expandir nuestro entendimiento de la obra Antígona. A continuación, Adjuntaremos una serie de fotos tomadas por Andreina Maris, en las cuales se puede apreciar el increíble trabajo de producción realizados por el grupo de Teatro UCAB.